Economía circular en la industria petrolera: el cambio que Perú necesita

Economía circular en la industria petrolera: el cambio que Perú necesita
19 de Abril 2026
Andrea

Por años, la gestión de hidrocarburos en el Perú ha funcionado bajo una lógica simple y agotada: extraer, producir y descartar. Este modelo lineal, además de ineficiente, genera costos ambientales y reputacionales que hoy ninguna empresa del sector puede permitirse ignorar. Frente a ese escenario, la economía circular emerge no como una moda pasajera, sino como una estrategia concreta para hacer más competitiva, sostenible y legítima a la industria petrolera peruana.

Pero ¿Qué tan lejos o cerca está el Perú de convertir este modelo en una realidad operativa?

¿Qué es la economía circular y por qué importa en el sector hidrocarburos?

La economía circular es un modelo de producción y consumo que busca eliminar el desperdicio desde el diseño, manteniendo los materiales, productos y recursos en uso el mayor tiempo posible. A diferencia del esquema lineal tradicional, que termina en el descarte, la circularidad propone reaprovechar, rediseñar y regenerar.

En el contexto de la gestión de hidrocarburos, esto se traduce en oportunidades concretas:

  • Valorización de subproductos que hoy se desechan
  • Reducción de mermas en procesos de extracción y refinamiento
  • Optimización del uso de agua y energía en operaciones
  • Implementación de logística inversa para residuos industriales

Cuando una empresa del sector entiende que la circularidad mejora directamente su rentabilidad, deja de verla como discurso y comienza a incorporarla como parte de su estrategia de negocio. Ese es, precisamente, el cambio de mentalidad que Perú necesita escalar.

¿Cuáles son los mayores obstáculos que enfrenta el Perú para implementar la economía circular?

El interés existe, pero la brecha entre la intención y la acción sigue siendo amplia. Según datos presentados en el I Foro de Economía Circular (2025), el 52% de las empresas peruanas considera que la economía circular es una oportunidad de negocio. Sin embargo, el 62% reconoció no haber recibido información, formación ni asesoría sobre el tema en los últimos dos años.

Ese contraste revela los obstáculos más críticos que frenan el avance:

  1. Déficit de información y capacitación en las empresas, especialmente en sectores intensivos en recursos como hidrocarburos.
  2. Falta de soporte práctico para traducir los principios circulares a decisiones operativas reales: diseño, compras, logística y valorización de residuos.
  3. Articulación público-privada insuficiente para la magnitud del reto que representa la transición.
  4. Ausencia de incentivos y financiamiento específicos que motiven a las empresas a dar el salto hacia modelos circulares.
  5. Territorialización incompleta de la Hoja de Ruta Nacional, que aún no llega con fuerza a todas las regiones del país.

La clave para superar estas barreras está en traducir la economía circular al lenguaje empresarial: hablar de ahorro de costos, reducción de ineficiencias, apertura de nuevos mercados y mitigación de riesgos. Cuando ese mensaje llega con claridad, la adopción se acelera.

¿Existen avances en materia de economía circular hacia el 2030?

Sí, en el Perú no parte de cero en esta agenda. En los últimos años se han dado pasos concretos que sientan las bases para una transición más estructurada:

  • El Objetivo Prioritario 9 del Plan Nacional de Competitividad y Productividad 2024–2030 incorpora la economía circular como eje de política pública.
  • Se han aprobado Hojas de Ruta sectoriales de Economía Circular, avanzando de forma progresiva por industrias.
  • Se ha publicado la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular al 2030, el documento marco que orienta la transición a nivel país.
  • Regiones como Piura, Lambayeque, Arequipa, San Martín y Cajamarca ya cuentan con espacios de discusión y articulación activos.
  • Se han creado plataformas de diálogo multiactor como el Pacto Peruano por una Economía Circular y la Coalición Nacional de Economía Circular.

Estos avances son positivos y muestran una dirección clara. Sin embargo, el reto ahora es pasar del papel a la implementación real, con métricas, recursos y responsables concretos en cada región y sector.

¿Qué rol juega la Unión Europea en el avance de la economía circular en Perú?

El apoyo europeo ha sido determinante para que Perú cuente hoy con una hoja de ruta estructurada. La Unión Europea, junto con la cooperación de sus estados miembro y las cámaras de comercio europeas, ha brindado respaldo técnico y financiero para la formulación de las Hojas de Ruta sectoriales y la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular al 2030.

Este acompañamiento no es casual. Europa lleva más de una década implementando la innovación sostenible como eje central de su modelo productivo, y ha comprobado que la circularidad genera valor económico real: reduce costos, abre mercados y fortalece la competitividad de largo plazo.

La experiencia europea es, en ese sentido, una referencia directa para el sector privado peruano. España, en particular, ofrece un modelo replicable: empresas que han incorporado la circularidad no como obligación regulatoria, sino como ventaja competitiva. Ese es el camino que Perú tiene la oportunidad de recorrer con el respaldo técnico ya disponible.

¿Qué riesgos enfrenta el Perú si no adopta la economía circular en sectores estratégicos?

No avanzar tiene un costo concreto, y en la industria petrolera ese costo se multiplica. Los principales riesgos de la inacción son:

  • Ineficiencia operativa creciente: seguir operando con mayores desperdicios de materiales, energía y agua en un entorno que exige cada vez más eficiencia y trazabilidad.
  • Riesgo regulatorio: a medida que los estándares ambientales globales se endurecen, las empresas que no se adapten enfrentarán mayores restricciones y costos de cumplimiento.
  • Pérdida de licencia social: la ciudadanía y las comunidades donde opera la industria demandan hoy un desempeño ambiental superior. Sin él, la legitimidad de las operaciones se erosiona.
  • Menor atracción de inversión: los fondos de inversión internacionales incorporan criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) como filtros de decisión. Las empresas que no demuestren avances en sostenibilidad quedan fuera del radar.
  • Pérdida de mercados: clientes e inversionistas globales priorizan cada vez más a proveedores con prácticas circulares verificables.

En síntesis, no adoptar la economía circular en la gestión de hidrocarburos no es una opción neutral: es asumir un rezago competitivo que se vuelve más costoso con cada año que pasa.

La economía circular no es opcional, es estratégica

Perú tiene los instrumentos, el respaldo internacional y el interés empresarial para avanzar. Lo que falta es acelerar la implementación, fortalecer la articulación y llevar el conocimiento a quienes toman decisiones en el día a día de la gestión de hidrocarburos.

La economía circular en la industria petrolera peruana no es un cosmético ni un discurso de sostenibilidad. Es parte del motor que determinará qué empresas y qué países serán competitivos en la próxima década. Por ello, la Cámara de Comercio de España en el Perú, en alianza con Gestión, realizará el II Foro de Economía Circular, un espacio para evaluar cuáles son los desafíos en materia de sostenibilidad e innovación en el rubro. El momento de actuar no es mañana. Es ahora.




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